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CULTIVO DEL LILIUM (Apartados del 1. al 3.)

1. MORFOLOGÍA Y TAXONOMÍA

2. EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO

  2.1. EXIGENCIAS EN CLIMA

  2.2. EXIGENCIAS EN SUELO

3. MATERIAL VEGETAL

4. MULTIPLICACIÓN

5. CULTIVO EN INVERNADERO

  5.1. PLANTACIÓN

  5.2. ENTUTORADO

  5.3. NECESIDADES HÍDRICAS

  5.4. FERTILIZACIÓN

  5.5. CONTROL DE MALAS HIERBAS

6. RECOLECCIÓN

7. POSRECOLECCIÓN

8. PROBLEMAS FITOSANITARIOS

  8.1. PLAGAS

  8.2. ENFERMEDADES

  8.3. FISIOPATÍAS

9. BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

    1. MORFOLOGÍA Y TAXONOMÍA.

Familia: Liliáceas

Género: Lilium

Subgéneros: Cardiocrinum, Eulirion y Liliocharis

Especies: Las especies del género Lilium son alrededor de un centenar, y un gran número de ellas se cultivan para flor cortada o para planta en maceta o de jardín. Las más interesantes son L. longiflorum, de flores blancas y los híbridos producidos por cruzamientos entre varias especies, principalmente L. speciosum y L. auratum, con llamativos colores que van del rojo al amarillo.

Nombre común: Azucena híbrida.

Sistema radicular: Está constituido por un bulbo de tipo escamoso, teniendo un disco en su base, donde se insertan las escamas carnosas, que son hojas modificadas para almacenar agua y sustancias de reserva. Del disco salen unas raíces carnosas que es preciso conservar, ya que tienen una función importante para la nutrición de la planta en su primera fase de desarrollo. En el disco basal existe una yema rodeada de escamas, que al brotar producirá el tallo y, al final de su crecimiento, dará lugar a la inflorescencia, mientras tanto se forma una nueva yema que originará la floración del año siguiente. La mayoría de los Lilium forman las llamadas "raíces de tallo", que salen de la parte enterrada e inmediatamente encima del bulbo y tienen bastante importancia en la absorción de agua y nutrientes. 

Hojas: Son lanceoladas u ovalo-lanceoladas, con dimensiones variables, de 10 a 15 cm de largo y con anchos de 1 a 3 cm, según tipos; a veces son verticiladas, sésiles o mínimamente pecioladas y, normalmente, las basales pubescentes o glabras, dependiendo igualmente del tipo. Paralelinervias en el sentido de su eje longitudinal y de color generalmente verde intenso.

Flores: Se sitúan en el extremo del tallo, son grandes o muy grandes; sus sépalos y pétalos constituyen un periantio de seis tépalos desplegados o curvados dando a la flor apariencia de trompeta, turbante o cáliz. Pueden ser erectas o colgantes. En cuanto al color, existe una amplia gama, predominando el blanco, rosa, rojo, amarillo y combinaciones de éstos.

Fruto: Es una cápsula trilocular con dehiscencia loculicida independiente y está provisto de numerosas semillas, generalmente alrededor de 200. Es semilla es generalmente aplanada y alada.

    2. EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO

         2.1. EXIGENCIAS EN CLIMA

Los elementos climáticos más determinantes para este cultivo son la luz, la temperatura, y sus efectos combinados.

            2.1.1. La luz.

Una falta de luz puede provocar dos anomalías en la flor:

Un exceso de luz hace palidecer los colores y da lugar a tallos demasiados cortos en cultivares de poco crecimiento.

Existen grandes diferencias entre las necesidades de luz de unos y otros cultivares, siendo más exigentes los pertenecientes al grupo speciosum, algo menos los del longiflorum y menos los otros grupos. Entre los híbridos asiáticos suelen ser más exigentes los de ciclo de cultivo más largo. 

El momento crítico de falta de luz es cuando comienzan a formarse los botones florales. Una escasa iluminación es esa época (fin de otoño y principio de invierno), puede originar en algunos cultivares la pérdida de floración. 

            2.1.2. Temperaturas.

Para la mayoría de los híbridos se aconsejan temperaturas nocturnas entre los 12-15º C y las diurnas a 25º C. Las altas temperaturas junto a una baja intensidad luminosa produce efectos negativos sobre las plantas.

El Lilium también es sensible a temperaturas elevadas del suelo, fundamentalmente en las primeras fases de cultivo, ya que el proceso de formación de la flor se inicia desde la plantación y si en ese momento existe una temperatura de suelo elevada (25º C), el número de flores es menor. También dificulta el desarrollo de las raicillas del tallo y las hace más propensas al ataque de enfermedades.

Para amortiguar estos efectos negativos se recomienda:

         2.2. EXIGENCIAS EN SUELO

El Lilium es sensible a la salinidad y el suelo debe facilitar la formación de un abundante sistema radicular de tallo. Por ello los suelos más idóneos para el cultivo del Lilium son suelos sueltos, con buen drenaje, ricos en materia orgánica y con suficiente profundidad (40 cm) donde el lavado de sales se realice con facilidad. 

La mayor parte de los Lilium prefieren suelos con pH próximo a la neutralidad o ligeramente ácido. Los híbridos orientales prefieren un pH entre 6 y 7 y los L. speciosum y L. auratum son más calcífugos inclinándose por valores de 5,5 a 6,5.  

    3. MATERIAL VEGETAL

Las cualidades deseadas de los Lilium, según los gustos y exigencias del mercado en cada momento, son:

Teniendo en cuenta estas exigencias, los mejoradores vegetales han desarrollado los siguientes grupos de híbridos:

    

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