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3. Exigencias de clima y suelo
El pepino dulce o pera-melón (Solanum muricatum) es una especie originaria de la región andina, donde se cultiva hace varios miles de años. Sin embargo a pesar de sus buenas cualidades productivas, ha sido un cultivo que no se ha extendido al resto del mundo. No ha sido hasta hace pocos años cuando ha renacido el interés por este cultivo y se han iniciado intentos para introducirlo en diversos países, como Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos o España.
El fruto de pepino dulce es una baya que se puede consumir como fruta refrescante o en ensaladas, dependiendo de la variedad o del estado de madurez del fruto.
También es posible su consumo en zumos o en postres y platos más elaborados. El fruto tiene un buen sabor y un gran aroma. En cuanto a sus propiedades nutritivas, el 90% es agua, y además es bajo en calorías y contiene un alto contenido en vitamina C.
Existen multitud de variedades y cultivares en su zona de origen, lo que da lugar a frutos de diversas formas, tamaños y colores, y plantas que se pueden adaptar a diversas condiciones climáticas y de cultivo.
El cultivo está aún poco extendido en nuestro país, y se utilizan cultivares de distinta procedencia, algunos desarrollados en España:
· Sweet Long, clon seleccionado a partir de semilla obtenido por la Universidad Politécnica de Valencia. Hojas simples, lanceoladas de color verde oscuro, a menudo con la base del limbo muy arrugado. Frutos alargados y de 110-350 g de peso. Con vetas moradas, que a veces cubren todo el fruto y color de fondo amarillo.
· Sweet Round, clon seleccionado a partir de semilla obtenido por la Universidad Politécnica de Valencia. Hojas simples, lanceoladas, de color verde oscuro. Frutos semiesféricos de entre 150 y 220 g de peso, con vetas moradas y color de fondo amarillo dorado.
Es un cultivo con unas labores relativamente sencillas que permite una fácil tecnificación y adaptación a las modernas técnicas de cultivo. Tiene pocos problemas con las plagas y enfermedades, aunque su propagación vegetativa puede conducir a problemas de acumulación de virosis.
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